Ciclismo y DE

Como seguramente sepas ya, existen numerosos factores que pueden contribuir a la disfunción eréctil. Una pobre dieta y falta de ejercicio son solo un par de ejemplos, y ambos pueden estar relacionados con una deficiencia de la función de los vasos sanguíneos.
Por lo que, a aquellos que estén un poco fuera de forma y experimentando problemas de disfunción eréctil se les recomendará hacer más ejercicio; no solo para mejorar su vida sexual, sino también su salud en general.

Uno de los ejercicios más populares entre los que comienzan a hacer deporte es montar en la bicicleta estática del gimnasio. Pero también invertir en una bicicleta y comenzar a recorrer las carreteras locales es una de las opciones favoritas. El ciclismo es un excelente ejercicio cardiovascular, y al ser una actividad de bajo impacto, tiende a ser menos agresivo para las articulaciones que correr.

Sin embargo, en los últimos años se ha llegado al consenso de que el ciclismo puede aumentar los problemas de disfunción eréctil, o incluso crearlos. Y desde un perspectiva lógica, esto suena más que posible. Parece bastante factible que tantas horas sobre el sillín de la bicicleta pueda presionar la ingle e inhibir el flujo sanguíneo en la zona perineal, dificultando las erecciones.

Entonces, ¿puede ser perjudicial el ciclismo para los hombres con impotencia?

Hemos pensado que sería interesante, analizar en profundidad la relación entre ciclismo e impotencia, y si los hombres con disfunción eréctil deben limitar el tiempo en la bicicleta o incluso evitarlo por completo.

Los estudios

Una de las primeras investigaciones sobre la materia que hemos encontrado fue llevada a cabo en 1987. La investigación encontró que montar en bicicleta estática de manera habitual resultaba en “sensaciones de tensión” en el pene, y progresivamente reducía la potencia. Cuando se paraba la práctica de este ejercicio, la potencia volvía a la normalidad después de varios meses.

Sin embargo, este estudio fue llevado a cabo en un solo sujeto, y por lo tanto no se pudo identificar una relación definitiva.

Una investigación posterior realizada en Trondheim usó una muestra mucho mayor. Se estudió cómo respondían 160 ciclistas en una distancia de 531 kilómetros:

  1. 33 de ellos (21%) dijeron que sentían una pérdida de sensibilidad u otros síntomas en la región pudenda;
  2. Y para 10 de ellos, los problemas persistieron durante 7 días o más.
  3. 21 experimentaron problemas de erección, con 11 de ellos teniendo problemas durante más de 7 días.
  4. Para 3 de ellos, los síntomas de impotencia continuaron durante más de 4 semanas.

Sin embargo, un estudio Alemán publicado en el International Journal of Sports Medicine en 2001 identificó una relación más significativa:

  1. El 70 por ciento de los 40 hombres que formaron parte del estudio mostraron un descenso en el flujo de sangre al pene (medido mediante un electrodo colocado en el glande) mientras montaban en bici.
  2. El 9 por ciento de los que montaron en bicicleta más de 400 kilómetros a la semana presentaron problemas de disfunción eréctil.

Rebatiendo los estudios anteriores

En 2013 un grupo de investigadores de Londres realizó un estudio con una muestra mucho más grande. En este estudio participaron más de 5000 hombres con diferentes tiempos sobre la bicicleta, y además de la disfunción eréctil se tuvo en cuenta otras medidas de salud como la infertilidad y el cáncer de próstata.

El estudio no encontró ninguna relación entre la disfunción eréctil o la infertilidad con el ciclismo (pero sí que identificó una relación con un mayor riesgo de cáncer de próstata).

Es importante señalar que este estudio fue realizado mediante entrevistas a través de internet con los participantes. Por lo tanto, los investigadores no pudieron evaluar físicamente a los participantes.

La forma del sillín

De acuerdo con algunos estudios, la forma del sillín es un factor determinante para que los ciclistas masculinos presenten problemas de erección o no.

Investigadores Alemanes, estudiando una muestra de 20 hombres jóvenes, descubrieron que los sillines “sin nariz” y un asiento más amplio eran mucho menos restrictivos sobre la presión de oxígeno en el pene que los que eran más estrechos (la retención de la presión de oxígeno es crucial en el mantenimiento de la capacidad eréctil). Usando un dispositivo de medición los investigadores fueron capaces de determinar que los sillines estrechos causaban una caída en la presión de más del 80 por ciento; mientras que los más anchos causaban una caída de solo el 20 por ciento.

Montar en bicicleta con una postura reclinada es otro factor que también ha sido citado en otro estudio llevado a cabo por investigadores Alemanes. La postura reclinada tiene menos efectos perjudiciales sobre la presión de oxígeno en el pene que hacerlo en una postura vertical. Mientras que montar en bicicleta en un postura vertical provoca que la presión caiga en torno a un tercio de antes de comenzar el ejercicio, hacerlo reclinado, mantiene el nivel casi igual que al comienzo.

¿Debe evitarse montar en bicicleta?

En resumen, podemos decir que montar en bicicleta es una mejor opción que el sedentarismo para aquellos que padecen disfunción eréctil. Como hemos mencionado, es un ejercicio cardiovascular beneficioso, y ayuda a mantener un buen flujo sanguíneo en general.

Puede que no sea el ejercicio ideal para algunos hombres con problemas de erección, pero es necesario una mayor investigación antes de determinar que el montar en bicicleta es un factor de la disfunción eréctil.
Dicho esto, los estudios muestran que aquellos hombres que son más susceptibles a experimentar problemas de erección deberían seguir ciertas medidas de precaución cuando practiquen ciclismo:

  1. Elige una bicicleta que permita una buena distribución del peso (no solo en la zona perineal) y reclinarse de manera segura.
  2. Y si comienzas a sentir síntomas, especialmente después de montar largas distancias, entonces deberías reducir el tiempo que pasas en la bicicleta, o elegir un actividad física alternativa.