Al igual que la mayoría de infecciones de transmisión sexual la clamidia también se puede prevenir. Tomar ciertas precauciones antes y durante el sexo puede reducir el riesgo de contraer la infección o transmitirla a otros.

Entre los métodos de prevención de la clamidia se encuentra:

  • Métodos anticonceptivos de barrera (como el condón)
  • Tener cuidado cuando se usan juguetes sexuales
  • Abstenerse de tener relaciones sexuales, si no tenemos un anticonceptivo de barrera disponible

Si sospechas que tú o tu pareja podéis tener clamidia, o haber estado en contacto con la infección, entonces debes abstenerte de tener relaciones sexuales y hacerte una prueba lo antes posible.

Sin embargo, mucha gente que tiene clamidia no sabe que ha contraído la infección, debido a que en muchos casos no presenta síntomas. Hacerse la prueba es la única manera de estar seguro.

Métodos de prevención

Para aquellos que son sexualmente activos, existen ciertas medidas que puedes tomar para reducir el riesgo de contraer la infección.

Algunas son de naturaleza más práctica, mientras que otras involucran medidas preventivas, como no tener sexo, o hablar con tu pareja sobre el historial sexual de cada uno antes de tener relaciones.

Usar anticonceptivos de barrera

Los anticonceptivos de barrera son los que previenen la transmisión de fluidos entre la pareja sexual. Están diseñados para prevenir que el semen o el el flujo vaginal entren en contacto con la pareja.

Diversas infecciones sexuales, entre las que se incluye la clamidia, son transmitidas por el semen o el flujo vginal; por lo que impidiendo el contacto con estos fluidos, el uso de anticonceptivos de barrera ayuda a limitar la propagación de la infección.

Algunos ejemplos de anticonceptivos de barrera son:

  • Condones masculinos
  • Condones femeninos
  • Protectores para el sexo oral

Algunos otros, como el diafragma, ofrecen protección contra el embarazo no deseado pero no contra las infecciones de transmisión sexual.

Condones masculino

Estos se ponen en el pene antes de tener relaciones sexuales. Están normalmente fabricados de látex, y actúan previniendo que el semen entre en la vagina, el ano o la boca. Además, previenen que el fluido vaginal entre en contacto con el pene durante el coito.

Debido a que la clamidia puede propagarse a través del contacto entre genitales, el uso del condón no elimina completamente el riesgo de infección; pero lo reduce drásticamente.

Los condones se pueden obtener de manera gratuita en muchas asociaciones o centros de salud. Además pueden comprar condones en las farmacias y en la mayoría de supermercados.

Condones femeninos

Están normalmente fabricados de un material plástico flexible conocido como poliuretano. La mujer lo coloca dentro de la vagina, y funciona de manera similar al condón masculino, previniendo que el semen o el fluido vaginal entren en contacto con la pareja.

Una vez más, no garantizan completamente la prevención de la clamidia o de la de transmisión de otras infecciones de transmisión sexual, pero tienen una alta efectividad.

Los condones femeninos se pueden obtener de manera gratuita en centros de salud y asociaciones aunque con menos disponibilidad que los masculinos. También se pueden comprar en farmacias y supermercados y su precio es un poco más elevado que el condón masculino.

Protectores para el sexo oral

Esta forma de anticonceptivo de barrera es una pequeña película de goma (látex o poliuretano), diseñada para el uso durante el contacto oral con la vagina o el ano.

No son extremadamente populares, por lo que existen muy pocos estudios sobre su efectividad en la prevención de las ETS. Pero se piensan que son un buen método de protección para aquellos que practican sexo oral (vagina o ano). Puede encontrar más información sobre su uso en la página de la CDC.

Tener cuidado cuando se usan juguetes sexuales

Es posible que la clamidia se transmita a través del uso de juguetes sexuales. Seguir una serie de medidas de precaución, como las siguientes, ayudarán a reducir las probabilidades de que esto ocurra.

  • No compartir juguetes sexuales
  • Lavar los juguetes sexuales después de cada uso
  • Usar condón

La mejor manera de limitar el riesgo de infección a través de los juguetes sexuales es seguir las tres medidas.

No compartir los juguetes sexuales

Cuando dos personas comparten un juguete sexual, existe el riesgo de que el flujo vaginal sea transferido de una persona a otra. Cuando existen lesiones en el la vagina o en el ano, existe también el riesgo de transmitir infecciones en la sangre.

Tener un grupo de juguetes sexuales dedicados a una sola pareja sexual, y otro grupo dedicado a otra pareja, por ejemplo, puede ayudar a reducir (pero no a eliminar completamente) el riesgo de transmisión de clamidia.

Lavar los juguetes sexuales entre cada uso

Lavar los juguetes sexuales entre usos ( y esto incluye entre usos de dos personas diferentes y usos entre diferentes partes del cuerpo en una misma persona) puede eliminar las bacterias y reducir la probabilidad de pasar infecciones, como la clamidia.  

El juguete debe venir con instrucciones del fabricante sobre cómo lavarlo de manera segura. Si el juguete puede lavarse, entonces hazlo después de cada uso.

Si el dispositivo no contiene instrucciones sobre cómo lavarlo, entonces puede que esté destinado para un solo uso. Si no está seguro, contacte con el fabricante.

Usar un condón

Cubrir el juguete sexual con un condón antes de usarlo, y cambiarlo entre usos, puede limitar también la propagación de la infección. Esto ayuda a que el flujo vaginal y otras secreciones no entren en contacto con otra persona que use el juguete.

No tener relaciones sexuales

Aunque las medidas anteriores pueden ayudar a reducir las probabilidades de transmitir la clamidia, la única manera de asegurarse por completo de no coger clamidia, o de no contagiarla a otra persona es abstenerse de tener relaciones sexuales.

Si tú o tu pareja no estáis seguro de sí habéis contraído la infección, y no tenéis ningún métodos anticonceptivo de barrera a mano, entonces lo más aconsejable sería no realizar prácticas sexuales que supongan un riesgo.  

Por esta razón es importante hablar con tu pareja sobre tu historial sexual reciente y realizarte las pruebas si tienes dudas.

En esta página puede leer más información sobre el tratamiento para clamidia