Fumar es peligroso para la salud, caro, y menudo molesta a los demás; pero además es muy adictivo. Un estudio encontró que aproximadamente la mitad de los fumadores lo intenta dejar al menos una vez al año, pero solo entre el dos y tres por ciento de todos los fumadores consiguen dejarlo en el largo plazo.

Existen varios tratamientos disponibles para ayudar a una persona cuando decide dejarlo; algunos requieren receta, mientras que otros no.

En este artículo detallaremos las numerosas opciones para las personas que lo están intentando dejar, cómo funcionan y dónde se pueden obtener.

Si quieres dejar de fumar, habla primero con tu médico. Este te podrá aconsejar sobre cuál es el mejor método para ti.

Champix

Estas pastillas están solo disponibles con receta.

Estas pastillas contienen el principio activo vareniclina, y son un tipo de medicamento llamado agonista parcial del receptor nicotínico de acetilcolina.

Champix actúa sobre los receptores de nicotina en el cerebro para reducir la sensación de abstinencia. Además bloquean los efectos de la nicotina cuando fumas, reduciendo la sensación de placer cuando tienes un cigarrillo.

En la actualidad no existe un genérico de Champix solo la versión de marca.

¿Cómo se toma?

El tratamiento inicial habitual durará 12 semanas; en un principio comenzarás con el paquete de inicio, tomando pastillas con una dosis inferior la primera semana antes de que dejes de fumar.

  • En los tres primeros días, se recomendará tomas una pastilla blanca (0,5mg) al día.
  • En los siguientes cuatro días de esta semana, se recomendará tomar una pastilla blanca (0,5mg) dos veces al día.
  • En la siguiente semana, se recomendará comenzar tomando una pastilla azul (1mg) dos veces al día, comenzando a de dejar de fumar un día de esta segunda semana.
  • Su médico le recomendará continuar con esta dosis por el resto de las 12 semanas del tratamiento, antes de comenzar a reducir la dosis si has conseguido dejar de fumar.

Zyntabac (Zyban)

El principio activo de Zyntabac es clorhidrato de bupropión, y solo se puede obtener con receta médica.

Se piensa que funciona evitando que la dopamina y la noradrenalina sean absorbidas por los neurotransmisores en el cerebro. Estos son los químicos que controlan los sentimientos de placer y satisfacción cuando fumas. Debido a que estos químicos aún están activos, sus antojos y síntomas de abstinencia disminuyen. Son pastillas de liberación prolongada, por lo que pueden ayudarlo a controlar sus antojos durante el transcurso del día.

¿Cómo se toma?

  • Comenzará tomando una pastilla al día durante los seis primeros días, siguiendo con dos pastillas al día desde el el séptimo día hasta el resto del tratamiento (normalmente hasta nueve semanas).
  • Si el tratamiento es exitoso, su médico puede recomendarle dejarlo o continuar con una dosis reducida.

Terapia de Reemplazo de Nicotina

La terapia de reemplazo de nicotina está disponible en numerosas formas, y actúa permitiendo al usuario reducir su ingesta de nicotina durante un periodo sobre dos o tres meses.

Todas contienen una pequeña cantidad de nicotina, pero sin ser dañino como los cigarrillos.

Algunas personas dejan de fumar por completo cuando comienzan con una terapia de reemplazo de nicotina, mientras que otras la usan mientras reducen progresivamente la cantidad de tabaco.

Algunas formas de reemplazo de nicotina funcionan mejor que otras en algunas personas.

  • Los parches se colocan en una zona de la piel y liberan nicotina directamente en el torrente sanguíneo por un periodo de entre 16 o 24 horas.
  • Los chicles liberan nicotina más rápidamente y son útiles para controlar los antojos repentinos.
  • Los spray nasales y los inhaladores ofrecen una dosis instantánea de nicotina. Son menos discretos que los chicles, pero la ventaja de los inhaladores es pueden ser sujetados e inhalados como un cigarrillo por lo que se reducen las probabilidades de que eches de menos el acto físisco de fumar.

Muchas personas usan más de una forma de terapia sustitutiva ya que una combinación de terapias hace que sea más fácil dejarlo.

Las terapias de reemplazo de nicotina pueden adquirirse sin receta.

Cigarrillo electrónico

La popularidad de los cigarrillos electrónicos comenzó a dispararse en 2004. Debido a que son una innovación relativamente reciente, hay pocas evidencias sobre su efectividad y efectos secundarios a largo plazo; por lo que los beneficios (o riesgos) de usarlos han sido tema de debate.

Estos dispositivos alimentados por batería calientan un pequeño cartucho de un líquido que es propilenglicol o glicerina, los cuales contienen nicotina. También se pueden añadir aromas.

A medida que el líquido se calienta, produce un vapor que es inhalado por el usuario. El vapor contiene nicotina, pero no los productos químicos cancerígenos o el monóxido de carbono nocivo, junto con el residuo de alquitrán tóxico que deja atrás.

Los cigarrillos electrónicos no están disponibles actualmente por prescripción, pero están ampliamente disponibles en tiendas en la calle y en línea.

¿Qué estudios existen?

En 2015 un estudio realizado por el gobierno del Reino Unido encontró que los cigarrillos electrónicos son un 95% más seguros que los cigarrillos. El mismo estudio estimó que el 5% de lo población adulta en el Reino Unido eran usuarios de cigarrillos electrónicos, entre dos y tres millones de personas.

Otro estudio realizado en 2014 combinando los resultados de dos estudios anteriores encontró que los cigarrillos electrónicos son efectivos para dejar de fumar, pero también mantenía que era necesario realizar más estudios sobre la materia.

Página revisada por última vez:  06/11/2018