La mayoría de los hombres experimentan disfunción eréctil al menos una vez en su vida.

La Disfunción Eréctil es algo muy común y puede ser provocado por numeroso factores.

Un pobre flujo sanguíneo es la razón más frecuente, por lo cual este problema es más común en hombres de mayor edad, que son más susceptibles a enfermedades como hipertensión arterial y diabetes, que impiden la circulación.

La disfunción eréctil psicógena, por otro lado, es descrita por un estudio como en gran parte causada por determinantes psicológicos o interpersonales.

Estos incluyen una amplia gama, y no siempre son fáciles de detectar hasta que los problemas aparecen durante el coito.

Estos casos, con frecuencia, son de carácter esporádico y pasan sin necesidad de intervención.

Pero en lo casos en los que estos problemas persisten es importante buscar una solución. Hablar sobre ello con tu pareja, o buscar ayuda profesional son pasos importantes para superarlo.

A continuación te mostramos nuestra guía de causas psicológicas de la disfunción eréctil, y qué puedes hacer para superarlas.

 

Ansiedad por el desempeño sexual

Se define por sentir una presión por rendir adecuadamente durante la relación sexual

Es frecuente en nuevas relaciones donde el hombre está nervioso sobre por mantener relaciones y quiere impresionar a su pareja.

Este tipo de problemas no suele persistir y pueden superarse una vez que la pareja se ha acostumbrado el uno al otro y se sienten más cómodos a la horas de tener sexo.

Sin embargo, la ansiedad por el rendimiento sexual, se cree que causa psicológica más común de la impotencia, y es considerada un importante componente en la disfunción eréctil psicógena debido a su propia naturalez de autoperpetuación.

Hablando claro; cuanto más ansioso está un hombre por ser capaz de rendir, menor son las posibilidades de que lo haga, y esto crea más ansiedad, y así se continúa el círculo vicioso.

En estos casos es importante hablar del problema cuanto antes mejor. Cuanto más se tarde en afrontar más difícil será de superarlo.

En ocasiones hablar con la pareja puede ayudar a aliviar preocupaciones y relajar los sentimientos de tensión.

Pero si esto no soluciona el problema, puede ser una buena idea visitar a tu médico de cabecera. Este podrá ofrecer consejo, o si fuera necesario, recetar un tratamiento a corto plazo para ayudar a superar el momento de dificultad y restablecer la confianza.

Estrés General

Las causas psicológicas de la Disfunción Sexual no están siempre relacionadas con el sexo.

En ocasiones, asuntos relacionados con el trabajo, problemas económicos,  estrés relacionado con cualquier área de tu vida pueden tener un efecto significativo en el desempeño sexual.

Existen una serie de razones de por qué esto ocurre.

Los expertos creen que durante periodos de estrés, la actividad en ciertas partes menos esenciales del cerebro decrece, incluyendo aquellas que controlan la excitación sexual.

Otra razón más simple es la distracción.

Cuando el cerebro está funcionando con estrés, se convierte más difícil mantener la concentración durante el coito.

Se cree, además, que el comportamiento de las hormonas durante periodos de estrés juega un papel fundamental. El cortisol, que el cuerpo produce como una respuesta al estrés, puede causar problemas sexuales; y durante los períodos de estrés, los niveles de testosterona (una hormona del cuerpo masculino necesaria para producir erecciones) puede caer.

Abordar el problema desde la raíz puede ayudar a aliviar el estrés. Esto podría suponer hablar con su empresa  para aliviar la carga de trabajo si se siente presionado en su trabajo; u obtener asesoramiento y ayuda en cualquier problema financiero que están causando su preocupación.

 

Depresión

Pérdida de autoestima, fatiga general, cambios de apetito y problemas para dormir son algunos de los signos más conocidos de la depresión.

Pero otro signo muy común del que no se habla tanto es la Disfunción Eréctil.

De hecho los dos problemas pueden alimentarse el uno al otro y hacer que el otro empeore.

Un estudió reveló que el uso de tratamiento con prescripción médica como Viagra pueden mejorar los casos de Disfunción Eréctil en los hombres que sufren depresión, y por extensión aliviar los síntomas de la depresión.

Pero el tratamiento para la depresión debe, siempre, comenzar visitando a tu médico de cabecera. Este podrá ayudarte derivándote al especialista más adecuado.

En algunos casos la prescripción de antidepresivos puede estar recomendada. Sin embargo el uso de estos puede aumentar los problemas de impotencia.

Habla con tu médico si los síntomas empeoran, para que pueda ajustar el tratamiento.

 

Pérdida de Interés

Habrás notado que un patrón común entre la mayoría de las causas psicológicas de la Disfunción Sexual es que se auto-perpetúan con facilidad.

La falta de deseo sexual, o líbido, es otro ejemplo.

Los hombres son más proclives a experimentar problemas de erección si no están interesados en el sexo; y más proclives a perder el líbido si tienen problemas de erección.

Puede darse el caso de que el sexo ya no es tan apetecible debido a la rutina y familiaridad, o por problemas de pareja. Hablar con tu pareja sobre este tema, o buscar consejo pueden ayudarte a superar el problema.

Es aconsejable hablar con tu médico si piensas que no existe ningún problema de relación que esté causando la pérdida de líbido, ya que en ocasiones debe a causas médicas, o puede ser el efecto secundario de un medicamento.

Además, no debemos olvidar que la pérdida del apetito sexual puede ser, con frecuencia, una consecuencia de otros factores mencionados con anterioridad como el estrés o la depresión. Tomar medidas para resolver estos puede ayudar a recuperar el deseo, y reducir las posibilidades de disfunción eréctil.

 

Confiar en los tratamientos para la Disfunción Eréctil

Muchos hombres con falta de flujo sanguíneo toman medicamentos para la disfunción eréctil.

Pueden usarse, también, como un tratamiento a corto plazo para ayudar a aquellos hombre que experimentan problemas de erección relacionados con la ansiedad, ayudándoles a superar ese momento difícil y a recuperar la confianza.

Sin embargo, algunos expertos postulan, y esta teoría se apoya en un estudio en el Journal of Sexual Medicine, que los medicamentos de este tipo pueden causar dependencia de su uso cuando se utiliza con fines recreativos; y, posteriormente, el usuario puede llegar a sentir que las erecciones son inalcanzables sin ellos.

Quizás el mejor modo de evitar esto, es determinar qué es lo que está causando los problemas de erección antes de tomar ningún medicamento.

Los caso más comunes causados por una falta de flujo sanguíneo pueden necesitar más medicación de manera continua.

Sin embargo, en los casos en los que la ansiedad por el desempeño sexual es la causa, puede ser mejor prescribir el tratamiento como una solución a corto plazo, para que el usuario recupere la confianza.

En cualquier caso debes hablar con un médico si estás experimentando problemas sexuales. Porque las causas son tan diversas que el médico puede ayudarte a identificar la fuente del problema y sugerir el mejor tratamiento.

Página revisada por última vez:  02/03/2017