Para aquellas personas que están intentando perder peso, la idea de hacerlo de manera rápida y fácil es sin duda muy atractiva.

Como resultado, aquellos métodos que ofrecen atajos prometiendo a los usuarios resultados rápidos tienen una gran popularidad.

Sin embargo, a menudo estos métodos no son directos como parecen; y aunque funcionen, lo hacen solo por un corto periodo de tiempo

Obviamente, la pérdida de peso no es una ciencia exacta. Existen numerosas teorías de expertos en la materia alrededor del mundo. Muchas teorías médicas gozarán de picos y caídas en cuanto a la credibilidad: unos expertos defenderán unas ideas, y otros no estarán de acuerdo.

Inevitablemente el resultado de todo esto es que las personas leen y escuchan diferentes teorías en los medios de comunicación, y por lo tanto acaban confundidos y  creyendo diferentes cosas.

Sin embargo, un hecho importante a considerar sobre la pérdida de peso es que a cada persona le va bien una cosa. Simplemente porque un técnica para perder peso es popular y exitosa, no significa que vaya a funcionar para todo el mundo.

Teniendo esto en cuenta, hemos pensado que sería de ayuda examinar algunas de las teorías más populares relacionadas con la pérdida de peso en los últimos años, y como verás pueden no ser tan claras y directas como pensabas.

Teoría 1: Aquellas personas que están intentando perder peso deben evitar por completo los carbohidratos.

Esta teoría en particular se volvió popular con la apogeo de la conocida dieta Atkins, la cual sugiere evitar los carbohidratos en favor de alimentos altos en proteínas, como la carne, los huevos y el queso. Originalmente no hablaba de límites en el consumo de grasas (pero ha sido actualizada).

Se han realizado diversos estudios para determinar la eficacia de este enfoque dietético. Un importante estudio en “New England Journal” decía lo siguiente, mientras que una dieta baja en carbohidratos produce resultados beneficiosos en la pérdida de peso a corto plazo (3-6 meses), a largo plazo (a 12 meses), los beneficios no son muy diferentes de los logrados por aquellas personas siguiendo una dieta baja en grasas más tradicional, lo que sugiere que aquellos que siguen una dieta baja en carbohidratos, tienen más probabilidades de volver a ganar peso después de un periodo inicial de pérdida.

Los carbohidratos contienen por gramo menos de la mitad de las calorías que las grasas, y son una fuente de esencial de energía y nutrición, que deben constituir alrededor de un tercio de los alimentos consumidos como parte de una dieta saludable. Además, la fibra que estos alimentos contienen puede ayudar a que nos sintamos llenos, reduciendo las probabilidades de que asaltemos el frigorífico antes de la siguiente comida.

La mayor parte de las calorías de los alimentos que relacionamos con la familia de los carbohidratos viene de las cosas que añadimos como por ejemplo el queso en el pan de molde, las salsas en la pasta, o el aceite frito en las patatas.

To help lose weight and then maintain this loss, high fibre carbs such as whole grain breads, brown rice or pasta, and baked potatoes with the skin left on, are recommended. It’s also important to be mindful of what is being added to them, and consider healthier alternatives.

Teoría 2: Comer la versión “baja en grasas” de los alimentos hará que perdamos peso

No necesariamente. Sustituir nuestros alimentos favoritas por la versión “baja en grasas” puede parecer un atajo a una dieta sana. Pero en realidad, los beneficios son mínimos.

Lamentablemente es un hecho que la grasa ayuda a que los alimentos sepan mejor. Si quitas la grasa, estás afectando el sabor. La manera en la que muchos fabricantes mantienen un sabor similar en los alimentos es incrementando el contenido en azúcar, por la tanto se reduce así los efectos positivos de la versión “baja en grasas”. Otro truco que emplean es el de aumentar el contenido en sal, la cual muchas personas ya toman más que suficiente.

Los alimentos “bajo en grasas” pueden ser vendidos como tal si contienen al menos un 30% menos en grasa que la versión convencional. Por ejemplo, un producto alto en grasas como el queso, seguirá conteniendo mucha grasa en su versión reducida; esto no lo hace necesariamente un opción “baja en grasas”.

La opción alternativa es simplemente controlar las porciones. Esto significa comprar alimento con niveles normales de grasa, y todo su sabor, pero simplemente comer menos cantidad.

Si decides comprar la versión “baja en grasas”, echa un vistazo a la información nutricional primero, y comprueba que la reducción en grasas, no es compensada con más azúcar

Teoría 3: Cortar con todos los “caprichos” es la clave para perder peso

Muchos “caprichos” (normalmente altos en azúcar o grasas saturadas) pueden obviamente incrementar el consumo de calorías de una persona y hacer que sea más difícil perder peso. Pero, esto no significa que cortar por completo sea la clave para una pérdida de peso de manera saludable.

Una dieta equilibrada es exactamente eso; no hay nada malo en capricho ocasional siempre y cuando lo consumamos con moderación.

La dieta no se verá dañada por un capricho ocasional; si acaso será beneficioso a largo plazo, ya que hará que la personas no se sienta totalmente privada de sus comidas favoritas y ayudará a prevenir que se sientan tentadas de una manera más drástica a romper la dieta.

When someone reduces their calorie intake, the levels of a hormone called leptin, which regulates hunger, diminish, making them crave more food. Eating the odd treat will raise leptin levels, stop feelings of hunger and prevent the body from conserving fat.

Cuando una persona reduce la ingesta de calorías, los niveles de una hormona llamada leptina, que regula el hambre, disminuyen, provocando una aumento en las ganas de consumir más alimentos. Comer un capricho ocasional elevará los niveles de leptina, detendrá la sensación de hambre y evitará que el cuerpo conserve grasa.

Teoría 4: Comer tarde en la noche lleva a un aumento en el peso

La idea de que comer después de las 8pm de la tarde causa una significativa ganancia de peso ha sido desmontada por varios estudios. Una caloría tiene siempre el mismo valor independientemente de cuando sea consumida.

Probablemente la teoría tiene más que ver con el tipo de alimentos que las personas tienden a consumir por la noche. La gente está menos predispuesta a cocinar a partir de ciertas horas de la noche y en su lugar optan por un snack, comida precocinada. Patatas fritas, chocolate, helado y la comida precocinada tienden a tener un alto contenido en grasa, azúcar, o ambos.

Si consumes normalmente este tipo de alimentos por la noche, debería pensar en cambiar tus hábitos alimenticios para asegurarte de que comes una dieta equilibrada durante el día, para que no sientas antojos antes de irte a la cama.

Teoría 5: Saltarse el desayuno es una buena manera de perder peso

Puesto de manera simple, las personas que toman un desayuno saludable tienen más facilidad para controlar su peso.

Además de las molestias por pasar hambre, saltarse el desayuno u otras comidas llevará los niveles de azúcar en sangre a una caída libre. Esto puede provocar cansancio e irritabilidad, y el metabolismo se reducirá al intentar conservar energía.

Para empeorar las cosas, cuando aquellos que se saltan el desayuno comen, tienen más probabilidades de comer alimentos altos en azúcar y grasa para compensar la comida que se han saltado. Además, debido a que su metabolismo permanecerán en “modo de conservación”, tendrán que trabajar más dura para consumir esas calorías.

Comer de manera regular a lo largo del día, y hacer estas comidas más pequeñas y saludables, puede ayudar a aquellos preocupados por el peso. Será más efectivo en el largo plazo y hará que las personas sean menos susceptibles a experimentar cambios de humor.

Teoría 6: El ejercicio vigoroso es la único modo de perder peso

El ejercicio físico tiene numerosos beneficios asociados con la salud. Sin embargo, perder peso exclusivamente solo a través del ejercicio supone un trabajo extremadamente duro.

La recomendación general es de 150 minutos de actividad física moderada a la semana para los adultos con una salud normal, pero se requiere más para la pérdida de peso. Un estudio llevado a cabo por la Royal Society of Public Health descubrió que se requieren 22 minutos de carrera continua para quemar las caloría de una barrita de chocolate, y 43 minutos para quemar una cuarto de una pizza familiar.

Para perder peso, es necesario quemar más calorías de las que se consumen, y manera más fácil de conseguirlo es a través de una combinación de dieta y ejercicio físico

El ejercicio para perder peso no siempre tiene que significar levantar pesos o correr en la cinta. Andar de manera ligera, bailar o actividades como cortar el césped pueden ser beneficiosos.

Por su puesto, que el ejercicio físico vigoroso quemará más calorías que el ejercicio moderado. Pero la actividad física debe realizarse de manera regular, y más aún si se trata de una persona que comienza a hacer ejercicio. Es más importante coger el hábito y mantenerlo. Esto puede no ser posible, si nos lanzamos directamente a practicar un ejercicio vigoroso.

Teoría 7: Beber agua hace que quemes muchas calorías

Aunque los estudios han mostrado que beber agua puede ayudar a quemar calorías, los efectos son mínimos.

Sin embargo, mantenerse hidratado es vital para la salud, y beber agua en lugar de refrescos con azúcar es una buena manera de evitar ingerir más calorías.

Es, también, posible confundir sed por hambre, y beber agua puede ayudarte a sentirte lleno. Por lo que la próxima vez que sientas ganas de coger un snack, un vaso de agua puede ayudar a satisfacer el antojo.

Teoría 8: Si una dieta le ha funcionado a uno de mis amigos, me funcionará también a mí.

Cada persona tiene un tipo de cuerpo (somatotipos), un ritmo metabólico y diferentes problemas de salud. Si un programa para perder peso funciona para una persona, puede no funcionar para otra. Algunas personas tienen un estilo de vida más activo o trabajos de mayor demanda física que otros, la edad y la genética juegan también un papel importante.

Si tienes un problema de peso, o piensas comenzar una dieta, hable con su médico. Su médico o especialista podrá recomendarle un plan de acción adecuado para usted.

Si su peso se ha convertido en un riesgo para la salud, su médico podría recetarle un medicamento para perder peso, junto con programa de dieta y ejercicio.



Página revisada por última vez:  11/05/2018